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¿Es realmente efectiva la cetona de frambuesa?

Tras los excesos navideños aparecen con más fuerza en el mercado productos "milagro" que nos prometen  resultados increíbles sin necesidad de mucho esfuerzo.
En esta ocasión analizaremos un producto que está causando una auténtica revolución en Estados Unidos,  desde que el doctor Oz (conocido por conducir un programa llamado "El Show del Doctor Oz") pusiera de moda este producto.

¿QUÉ ES LA CETONA DE FRAMBUESA?

Es un compuesto aromático de naturaleza fenólica natural, responsable del aroma de la frambuesa (Rubus idaeus). También se la conoce por diversos nombres, tales como: Frambinone, Rasketone, Rheosmin o Oxyphenylon.


Muchas cetonas forman parte de los aromas naturales de flores y frutas, por lo que suelen emplearse en perfumería para la elaboración de aromas. También se añade a alimentos procesados como saborizante.
Sin embargo, lo que hizo que la cetona de frambuesa fuese el centro de atención son los estudios recientes que al parecer aseguran que ayuda a perder peso mediante la producción de adiponectina (una hormona proteica que modula una serie de procesos metabólicos, incluyendo la regulación de la glucosa y el catabolismo de ácidos grasos). Niveles más altos de adiponectina han demostrado controlar algunas de las alteraciones metabólicas que pueden resultar en la diabetes tipo 2, obesidad, arteriosclerosis, enfermedad del hígado graso y el síndrome metabólico.
Aseguran además, que todo esto es posible sin necesidad de dietas o ejercicio físico, e incluso afirman que surte efecto aún en dietas altas en grasa (algo que hace desconfiar hasta al más crédulo).
La cetona sólo se encuentra en pequeñas cantidades en las frambuesas (menos del 0,1%) lo que hace que su obtención natural sea demasiado costosa para poder utilizarla en estos complementos dietéticos. La extracción de las cetonas de frambuesa es terriblemente caro, porque se necesitan 41 kg de frambuesas para obtener la cantidad necesaria para una dosis única.
De hecho, un kilogramo de frambuesas enteras sólo contiene 1.4 mg de cetonas de frambuesa. Eso es 0,0001 a 0,0004% del peso total.
Por consiguiente, la cetona que se emplea en estos productos se sintetiza artificialmente en laboratorios, por lo que no contiene frambuesas naturales (aunque el producto tenga una foto de frambuesas naturales).

ESTUDIOS CIENTÍFICOS

De los 39 artículos que aparecen en el National Institutes of Health (pubmed.gov) sólo en 5 de ellos se relaciona esta sustancia con su efecto sobre  la grasa. Sólo se realizó un estudio en humanos de un producto con varios ingredientes supuestamente quemagrasas, entre ellos la cetona de frambuesa.

Un pequeño estudio realizado en el 2005 por la Universidad de Ehime, Japón concluyó: La estructura de la cetona de frambuesa es similar a las estructuras de la capsaicina y sinefrina, compuestos conocidos para ejercer acciones anti-obesidad y alterar el metabolismo de los lípidos. El presente estudio se realizó para aclarar si la cetona ayuda a prevenir la obesidad y activar el metabolismo de lípidos en los roedores. Para probar el efecto sobre la obesidad, se diseñó el siguiente experimentos en vivo: 1) los ratones fueron alimentados con una dieta alta en grasas incluyendo 0,5, 1, o 2% de cetona durante 10 semanas; 2) los ratones se les dio una dieta alta en grasas durante 6 semanas y posteriormente fueron alimentados con la misma dieta alta en grasa que contiene 1% de cetona durante las próximas 5 semanas. La cetona de frambuesa impidió grandes aumentos de grasa con la dieta en el peso corporal  y en el tejido adiposo visceral (epidídimo, retroperitoneal, y mesentérica). RK también disminuyó el contenido de triglicéridos hepáticos después de que había sido aumentada en grasas la dieta. La cetonade frambuesa aumentó significativamente la lipólisis inducida por norepinefrina asociada con la translocación de la lipasa sensible a hormonas desde el citosol a las gotitas de lípidos en las células grasas del epidídimo de rata. En conclusión, la cetona de frambuesa previene y mejora la obesidad y el hígado graso. Estos efectos parecen derivarse de la acción de la cetona en la alteración del metabolismo de los lípidos, o más específicamente, en el aumento de la lipólisis inducida por norepinefrina en los adipocitos blancos.

Un estudio coreano realizado en el 2010 concluyó que mediante la lipólisis (descomposición de las grasas) suprimen la acumulación de grasa y mejoran el metabolismo. Se documentaron los efectos de las cetonas pero no fue confirmado el mecanismo subyacente de cómo funcionaba realmente.

Los resultados no son tan impresionantes como los fabricantes de estos suplementos nos quieren hacer creer:
En uno de los estudios, un grupo de ratones fueron alimentados con una dieta de engorde poco saludable. A algunos se les administraba cetona de frambuesa en dosis muy altas, y a otros no. Al final del estudio, los ratones a los que se le administró la cetona pesaban 50 gramos y a los que no recibieron la cetona, pesaron 55 gramos. Una pobre diferencia... Además hay que tener en cuenta que en este estudio los ratones no perdieron peso, sólo ganaron un poco menos de lo que se esperaba.

Y lo que es más importante: usted tendría que tomar unas 100 veces la cantidad recomendada para llegar a la dosis que equivale a la que le administraban a los animales de prueba.

Sólo se ha realizado un estudio en humanos, pero se hizo sobre una combinación de sustancias entre las que se hallaba la cetona, por lo que  no se identifica la sustancia que puede tener un efecto lipolítico.

CONCLUSIONES

No existen evidencias reales que demuestren que la cetona de frambuesa funcione en humanos, por lo que tampoco se puede establecer una dosis recomendada respaldada por la ciencia. Tampoco se saben a ciencia cierta los efectos secuandarios que pueda tener.

Tras la ingesta de estos suplementos milagro se informó de efectos secundarios tales como: taquicardias, nerviosismo, aumento de la presión arterial, ...También existen estudios que señalan interacciones de este suplemento con otros medicamentos o alimentos, por lo que no conviene arriesgar nuestra salud en algo que todavía no está estudiado como se requiere.

Por no hablar del timo que resulta el vendernos a precio de oro un producto cuya síntesis industrial es muy barata. Las frambuesas sólo las veremos en las fotos.

No existen milagros ni atajos para perder peso. Los suplementos pueden ayudarnos en casos de carencias nutricionales pero jamas van a hacer el trabajo que tiene que hacer uno mismo: ejercicio y dieta es, desgraciadamente, lo único realmente efectivo para bajar de peso razonablemente.

No enriquezcamos más a los que, sin escrúpulos, juegan con nuestra salud y nuestra dignidad.

 

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